Los menús de navegación desplegables pueden ser una solución de diseño para ahorrar espacio, sin embargo, su utilidad para el usuario es cuestionable. Siendo un poco drástica diría que no le aportan ningún beneficio, sino un click más para acceder a información que, de primeras, desconoce y no sabe siquiera si es de su interés, por lo que el usuario que navega sin rumbo fijo en busca del enlace que llame su atención, simplemente los ignorará. Hay que pensar que el usuario no tiene tanto interés en nuestros contenidos como para andar rebuscando.
He extraído esta conclusión después de comprobar en Google Analytics cómo los enlaces contenidos en uno de estos menús desplegables apenas son clicados.
Cuando creamos comportamientos que afectan diréctamente a la navegabilidad o información de una web, debemos plantearnos primero qué beneficios ofrecen al usuario y si realmente son una mejora de la usabilidad o más bien una forma rápida de solucionar un problema de arquitectura de información.
Aparte de los problemas de usabilidad, están los ya conocidos problemas de accesibilidad que pueden acarrear este tipo de menús, normalmente programados con javascript, si se utilizan eventos dependientes del dispositivo o el contenido permanece oculto con javascript deshabilitado.
Todo esto es aplicable a cualquier contenido desplegable con javascript. Si la información que se muestra u oculta es relevante, su uso no tiene sentido. Sin embargo esta técnica me parece justificable y además ayuda a reducir el ruido de una página cuando el contenido que se oculta es una información extra, como por ejemplo la explicación de un concepto. Es decir, cuando se utiliza para ampliar o detallar información.
